Podríamos definir el certificado
digital como un identificador único dentro de la
red que permite a su poseedor ser identificado como tal
dentro de la misma con el fin de realizar un conjunto de
acciones determinadas (firmar un documento, entrar en lugares
restringidos, identificarse ante una administración,
etc.).
Los certificados digitales, por tanto,
son una herramienta imprescindible para garantizar tanto
la autenticidad del emisor, como la integridad de la información
transmitida, por tanto, hay que certificar, tanto a las
empresas, instituciones, administraciones como a los servidores
de estas.
Uno de los aspectos más importantes dentro de este
tipo de identidad digital es la entidad que emite este certificado,
es decir, una vez una empresa se identifica dentro de la
red con un certificado digital, las otras partes tienen
la seguridad de que esta empresa es realmente quien dice
ser pues hay una tercera parte de confianza (la entidad
emisora del certificado) que es quien da fe (da el certificado)
de que es realmente quien dice ser.
Técnicamente, el certificado digital se apoya en
la utilización de una pareja de claves criptográficas:
una privada conocida únicamente por el titular y
otra pública susceptible de ser conocida por cualquier
persona. Ambas claves están vinculadas entre si de
forma única, pero de tal forma que de la pública
no se pueda deducir la privada.
La misión de una Autoridad de Certificación
consiste en asociar esa clave pública con los datos
identificativos de su titular, creando de esta forma un
certificado digital garantizado por la propia Autoridad
de Certificación.
LA FIRMA ELECTRÓNICA
El Certificado digital es el medio técnico
que proporciona a los datos electrónicos de los elementos
de autenticación del firmante, integridad de la información
y no repudio de lo firmado. Es decir, se trata de la generación
de un entorno en el que las comunicaciones y transacciones
sean seguras y fiables. Para todo ello, el Certificado Digital,
se basará en tres pilares tecnológicos:
Criptografía Simétrica: Este Mecanismo
utiliza una misma llave para cifrar y descifrar la comunicación.
Criptografía Asimétrica: Este mecanismo
utiliza dos claves: Una de las llaves será pública,
podrá ser conocida por todos, y otra, que será
privada, deberá estar custodiada por su propietario.
Función Hash: Nos permite asegurarnos
que nuestra comunicación llegue a su destino sin
que haya sido modificada, es decir, la integridad. Las
funciones hash transforman un mensaje de longitud arbitraria
en un número fijo de bits, de tal forma que dos
mensajes diferentes generaran dos secuencias HASH distintas.
Así vamos a identificar de forma única al
mensaje original.
Al mensaje le aplicamos un algoritmo de HASH, al que le
encriptamos con nuestra clave privada, este código
de bits es lo que llamamos firma
electrónica.
El proceso de verificación
seguirá el camino inverso, esto es, generamos la
secuencia Hash del documento, lo desencriptamos con la llave
pública del remitente y comprobamos que ambos resultados
coinciden.