Moratoria PSD2: la contrarreloj para adaptarse a la normativa

Las compras online continúan aumentado de forma imparable en nuestro país. Tanto es así que, tal y como indica la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), el comercio electrónico creció un 30% superandolos 10.000 millones de euros en el pasado año. Sin embargo, de la mano se ha ido consolidando el fraude online, que tiene unos niveles de desarrollo similares.

Para combatir este tipo de ciberamenazas, desde la Unión Europea se ha diseñado una normativa, PSD2, que nace con el fin de regular el rápido crecimiento del mercado de pagos electrónicos en el continente, así como armonizar el marco legislativo, hasta ahora fragmentado, y que conllevaba riesgos potenciales para la seguridad en los pagos. En definitiva, su aplicación protegerá aún más a los consumidores, fomentará la competencia e impulsará la innovación en los pagos electrónicos.

Esta nueva directiva debería haber entrado en vigor este mes de septiembre y pretende, entre otros muchos puntos, revolucionar los sistemas de pago gracias a la autentificación de cliente reforzada. Cada usuario tendrá que utilizar dos factores de autentificación diferentes: el teléfono móvil o una tarjeta, una contraseña o su huella dactilar, reconocimiento facial…

Sin embargo, para aplicar esta nueva normativa se necesita una gran preparación por parte del sector, una adaptación completa de sus sistemas a los nuevos requisitos regulatorios. Algo que aún está en un proceso de inmadurez. Una situación que ha obligado al Banco de España a preparar una moratoria para la nueva directiva. Por el momento, se pospone la entrada en vigor de la norma PSD2 sin fecha y habrá que esperar para conocer cuánto tiempo se retrasará el empleo de la norma PSD2 (un tiempo que se estima entre 14 y 18 meses, un plazo aún pendiente de determinar de forma definitiva por el principal ente bancario español).

El motivo de este aplazamiento no es otro que la falta de preparación de los actores implicados en todos los procesos de pagos. Tanto la banca como el comercio creen que todavía es pronto para aplicar la norma PSD2. Por tanto, la situación no es otra que esta nueva norma, de gran complejidad, difícilmente será asumible para ciertos sectores de España.

De hecho, tanto bancos, como asociaciones de comercios y de consumidores, plataformas de pago por internet… llevan varios meses solicitando que se retrase la entrada en vigor de la directiva PSD2.

PSD2 ha creado un entorno de pago online realmente desafiante, que requiere un gran esfuerzo de adaptación para los proveedores de servicios de pago pero que, también, ofrece numerosas oportunidades. Lo cierto es que la demanda de estos nuevos servicios está aumentando, sin duda impulsada por el atractivo que supone a los clientes el poder comprar, firmar contratos o llevar a cabo transacciones de todo tipo desde la pantalla de su smartphone. Saber cómo elegir las soluciones más apropiadas y confiar en el partner adecuado es crucial para aprovechar las oportunidades del mercado y poder cumplir con el marco regulatorio que va a ser protagonista de ahora en adelante.